El Jade fue considerado por los pueblos que habitaban la
región Mesoamericana, como el más valioso tesoro, el bien
de mayor valor, la piedra celestial y un símbolo de amor
eterno.
Por mucho tiempo los arqueólogos que han estudiado las
evidencias culturales de los pueblos Mesoamericanos, se
han preguntado sobre las fuentes de piedra que fueron la
base para los excelentes trabajos en jade.