Los Señores de las Cuevas

Los antiguos Zapotecas cuentan que ellos tuvieron su origen en las cuevas situadas hacia donde sale el sol y  que construyeron la ciudad sagrada de Montealbán, para que ahí vivieran sus dioses y sus muertos ilustres.

Este centro ceremonial en cuya cúspide solo vivían los dignatarios, inicio como aldea unos 800 años a. de c. y alcanzo su desarrollo unos 400 años después, cuando comienza la veneración del dueño de la noche, el Dios Murciélago.

En la década de los 1930 se inician los trabajos de investigación en Montealbán que dan por resultado varios descubrimientos como la Tumba 7 y el entierro colectivo del adoratorio del edificio «H» conformado por cinco esqueletos asociados a una gran cantidad de objetos de jade, uno de los cuales portaba como pectoral, lo que se considera la  obra maestra del arte zapoteco, la mascara del Dios Murciélago (12-A) compuesta de 25 teselas de jade talladas y ensambladas con gran perfección.

El Huija-Tao, supremo sacerdote del pueblo Zapoteca, se revestía de dignidad portando collares (12-C) y luciendo figurillas conocidos como Penates (12-B).